Round 2




Cuando parecía la mar en calma, cuando me parecía que el control lo tenía en mi mano, regresó... Fue como un golpe que no ves venir, como al cruzar la calle con el semáforo en rojo y un despistado acelera para cruzar al otro lado. Y me arrolló. Me dejó en el piso tirado. Y a lo lejos parecía escuchar una carcajada burlona que enseña todos los dientes y abre los ojos como un lobo que observa a su presa.

Así regresó Orlando.

Por un momento pensé que no era tan malo, que me ensañaba cosas, los puntos débiles sobre los cuales debo estar alerta, pero su última aparición trajo consigo temor, ansiedad, desesperación, incertidumbre.

No fue como esperaba, pensé que caminaría sobre una pradera... Error, error... Probablemente fue un espejismo y caí sobre las arenas movedizas.

Recuerdo una caricatura que se llamaba los guardíanes del universo, en aquella donde salía El Fantasma, Mandrake, Lothario y Roldán, para defender a la Tierra del malvado Ming. En algún capítulo Roldán caía en el desierto y al caminar para encotrar ayuda caía en una trampa de arenas movedizas, de esas traga humanos...

Aunque en la realidad las arenas movedizas no son mortales, pues su tamaño no sobrepasa los 70 cm de profundidad.

Ya no sé quién es el malo... o es Orlando o soy Yo.

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