Lo que dejó el 2009 vol. I



Recuerdo que cuando estudiaba la primaria el tiempo me parecía tan largo, que todo transcurría lentamente a propósito. Mi forma particular de darme cuenta de su andar ha sido cada vez que me encuentro frente a un pastel con una vela en medio, mi familia y amigos entonando las mañanitas...

Este día me doy cuenta que esos años han alzado el vuelo tan rápido que ahora me cuesta trabajo ubicar cada acontecimiento en una fecha específica.

Este año hemos tenido muchas fiestas, reuniones, salidas, clases, horas libres, exámenes, tensión, estress, aventuras, decepciones... Pero sobre todo, y mucho más importante que eso... Aprendizaje.

Una charla que tuve con un buen amigo me orientó para llegar a esa conclusión, no hay fracasos, sólo resultados. Las experiencias positivas, los éxitos son buen aliciente, pero olvídalos porque pueden hacer que pierdas el piso.

Lo único que queda es lo que he aprendido de las cosas que me suceden, buenas y otras no tanto. Como aquella en que se me ocurrió aceptar ser supervisor en las elecciones, fue toda una friega todo el día (divertida) pero al final no cumplieron con lo que habían prometido.

Dentro de las cosas buenas que sucedieron fue que entablé nuevas amistades (Sam, Claudia, Grace, Luis, León, Daniela e Iñaki) y conservé las que ya tenía.

Otra cosa fue que, no obstante que el segundo semestre estuvo algo flojón en cuestión académica, tuve estupendos profesores, en ese sentido porbablemente sea injusto mencionar que un profesor sea más interesante que otro, pero creo que las personas que sacuden tu mundo y te ofrecen mirar las cosas desde otra aproximación, son dignas de ser recordadas por siempre. Gracias Alfonso y Rosy.

Abrir un poco más el panorama ha resultado algo bien interesante. . .



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