Mañana temprano debo levantarme para ir a trabajar, como todos los días desde el 18 de mayo del año anterior. Muchas cosas han cambiado, ahora tengo nuevas responsabilidades, me siento un poco más confiado, más seguro, no por ello más tranquilo.
Los que me conocen desde hace algún tiempo juraríran que me hubiera dedicado a cualquier otra rama del Derecho, excepto el Laboral. Pero ¿qué sucedió? al igual que en el amor, conoces a la persona, te involucras, tomas lo que te da como un regalo... Y cuando menos lo piensas estás en el tren.
Es tan agradable regresar a la casa todos los días y dormir con ese sentimiento de haber cumplido con las labores, creo que hay pocas experiencias que se le puedan comparar.
Mañana regreso a la escuela, para cumplir con un semestre más, estoy un paso más cerca de mi sueño, el sueño que comenzó cuando tenía 6 cuando vi a mi tío en su examen profesional. En ese momento me pregunté ¿también esteré yo aquí algún día? y bueno, no exactamente en Acatlán, mejor aún... en C.U.
He aprendido que cada cosa en la vida tiene su espacio, su propio tiempo. No he tenido buenos resultados cuando soy impaciente, cuando me gana la ansiedad. Por eso es que decidí no apresurarme, odio los refranes populares, porque tienen una ideología que pareciera prevalecer sobre todos de una forma infalible, pero creo en el poder de controlar mi propia vida.
Mañana inicia otra etapa de mi vida que incluye todos los ámbitos, me siento confiado y necesito del amor de todos.
El poder de adoptar nuevas las perspectivas
Hace 9 años

